Esclavos de la tecnología
Esclavos de la tecnología

“Las redes sociales nos hacen menos felices porque nos comparan con otras personas”, esta es una frase que Isra García dice en una entrevista. Este hombre es un “especialista en la transformación digital” y ha fundado unas cuantas empresas. Me ha hecho reflexionar sobre “la trampa de la tecnología”. Es evidente que la tecnología nos ha hecho mucho bien, pero no podemos perder de vista que también tiene su parte negativa. ¿Te has parado a pensarlo?

Realmente la tecnología es neutra, no es buena ni mala, el uso que cada uno de nosotros hacemos de ella es lo que convierte en buena o mala. Creo que la tecnología solamente debería ser una herramienta, un instrumento, un medio para hacer algo, pero no el objetivo.

No estoy haciendo un ataque, sino reflexionando sobre el uso, que debería ser siempre pensando en el lado humano. En mi caso, cuando hago una aplicación pienso en el beneficio que puede aportar a quienes lo usan.

 

Esclavos de la tecnología

La tecnología nos facilita la vida, me parece un hecho, nos ha abierto nuevas puertas, nos permite comunicarnos de mil formas, buscar información, localizar cosas, ordenar gran cantidad de información de una forma sencilla, entretenernos, mejorar procesos,… Pero estamos aumentando nuestra dependencia hasta llegar a la dominación, a no poder prescindir de ella, a hacernos sus esclavos.

  • Nos permite trabajar desde cualquier lugar, los cual es bueno, pero no para estar trabajando siempre.
  • La comunicación por email es indispensable hoy en día, pero ¿es necesario estar todo el día respondiendo correos?
  • Mucha gente desea cambiar de móvil por el último modelo y cuando lleva dos horas con el nuevo realmente no le ha aportado nada que no tuviera el que acaba de desechar.
  • ¿No te ha ocurrido que capturas un momento, como un atardecer, para “compartirlo” y después tener la sensación de no haberlo vivido? No haber disfrutado del reposo, del momento, del ambiente,…
  • Perdemos experiencias reales por estar mirando la pantalla
  • O conversar con alguien que no está a través del Whatsapp perdiéndonos la conversación con las personas con las que estamos.
  • Perdemos experiencias reales por estar mirando la pantalla
  • A veces se huye del encuentro personal para comunicarnos a través de alguna herramienta, perdiendo el encuentro directo.

 

¿Qué podemos hacer?

El ingrediente fundamental supongo que es el sentido común. Saber prescindir de la tecnología cuando no la necesitamos. Olvidarse del dispositivo durante una comida. No dejarse llevar por las redes sociales.

Lo más importante es ser consciente y cuestionarnos el uso. ¿Cuántas veces lees el mail? ¿Cuántas veces miras la pantalla para nada? ¿Cuántas veces te pierdes algo por estar enredado? Y después, poner límites y controlarlo.

 

¿Te has parado a pensar hasta donde llega tu esclavitud?

¿Sales alguna vez de casa sin el móvil?

Te animo a que escribas en los comentarios lo que te ha sugerido.

6 Gedanken zu “Esclavos de la tecnología

  1. Bueno, pues parece ser que mi buen amigo ha sacado a la palestra y ha dado con la tecla de lo que, supongo, a todos se nos ha pasado por la cabeza más de alguna vez. Quién no ha visto a grupos de amigos/as que sentados entorno a una mesa de bar, café, bancos del parque… están enganchadísimos al movil sin apenas hablar, parece que estamos en la era en la que el canal es más importante que, tal vez, el fin en si mismo. Y éste canal, que es el de la hipercomunicación tecnológica es, sencillamente, una maravilla al servicio de la gente y sus quehaceres, pero con cerebro y disfrute… ¿”te gusta conducir”?… sí, pero sabiendo que al llegar allí, estaré contigo.
    Pues eso.

    Responder
  2. Totalmente de acuerdo con lo expuesto.
    Estos días he estado en Madrid, y lo que antes era bajar al metro y ver gente con un libro, ahora es gente enganchada a una pantalla. Donde de las más de las veces se esta viendo un vídeo de youtube de esos que no aportan nada de nada (bajo mi punto de vista).
    Pero no todo es negativo, También una gran iniciativa encaminada a lo que comentas, Están poniendo bicicletas eléctricas a disposición del ciudadano con las que hacer trayectos de los que antes viajabas en metro y ahora puedes ver ciudad y a gente. Algo mucho más placentero.

    Saludos

    Responder
  3. Suscribo 100% las palabras de esta entrada. Es muy acertada. El problema es que, al igual que en otros contextos de la vida social, me temo que el sentido común escasea bastante y la tecnologi-redsociali-adicción, así como la tele-adicción o efectos de otras drogas similares son síndromes difíciles de tratar. La película “Requiem for a dream”, en su día, ya lo expresó bien… ¡Peligrosas adicciones que adormecen las conciencias! Quienes mueven los hilos de las adicciones y la creación de fintas necesidades para el pueblo, saben que el pueblo es débil e inconsciente…

    Responder

Deja un comentario